Voluntarios


VOLUNTARIOS

Algunos testimonios

Elena Carcereni tiene 77 años, vive en Santa Clara del Mar, y todos los miércoles desde hace tres años se acerca a la Parroquia Cristo Rey de Mar del Plata, a prestar su ayuda para cocinar para la Noche de la Caridad.

¿Qué es lo que te motivó a participar de esta tarea?

Pienso que estoy dando un bienestar a gente que lo necesita, desde el punto de vista material y en el fondo a uno esto lo hace sentir muy bien porque estamos cumpliendo con los mensajes que Dios nos dejó.

“Uno trata de transformar la sociedad pero en la medida que se puede, las cosas están muy difíciles hoy, pero tratamos. Uno comenta, y te preguntan ¿qué hacés?, ¿cómo es esto? Y por ahí pienso que alguien se puede enganchar…” explica Elena con voz suave pero con ánimo dispuesto y una sonrisa en su rostro.

Ante la pregunta del por qué invitar a otras personas a que se sumen a esta tarea, Elena manifiesta “para que se sientan útiles, que el tiempo libre o no libre sea útil para los demás sobre todas las cosas. Siempre que vos estés dispuesta a servir, colaborar, te hace sentir muy bien”.

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Marta Troncoso, tiene 66 años y en el 2000 comenzó a colaborar en esta tarea junto con su esposo, primero acompañando a su hija que formaba parte de un grupo de jóvenes, luego se quedaron para poder seguir ayudando.

¿Qué es lo que significa este servicio en tu vida?

Forma parte de mí, como decimos con las chicas el ingrediente más grande que tiene es el AMOR. Se ha formado un grupo hermoso, compartimos y además sabemos que lo que llega al hermano no es sólo un plato de comida, sino también todo nuestro afecto, cariño y rezamos por eso, por el que lo recibe, y por el que lo lleva. Tenemos mucha oración y mucho amor.

Marta explica por qué invitaría a otra persona a participar “porque yo lo hago con mucho cariño, mucho entusiasmo, ilusión, y sé que esto es una parte insignificante lo que yo hago pero si muchos ponemos un granito de arena se va hacer una cosa más grande. Además porque es una bendición poder acercarle aunque sea esto poquito a un hermano que necesita, y es una forma de agradecer tantas cosas que el Señor me da a mí y a mi familia. Para mi es una bendición estar acá”